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El fin del Camino del Este
Extendida, de forma expresa, unilateral, sorprendente y sorpresiva, el acta de defunción del Taller de La Losa y abjurado, formal y públicamente, el incondicional apoyo a su inicial Propuesta bajo la legítima fórmula de iniciar una nueva manera de mirar “con nuevos ojos” el estudio del nunca viejo arte románico ( lo que en realidad pudiera ocultar otro tipo de inconfesables e inconfesadas razones), resulta obvio que quedo desvinculado de pertenencias y adhesiones inquebrantables a personas, grupos, asociaciones y círculos ( que no de vínculos afectivos y personales) y paso a declararme prejubilado del románico, contemplador ecologista del Arrecife de Las Sirenas, paseante de foros diversos y exdescodificador de mensajes encriptados.
Sirvan las anteriores palabras para dejar constancia tanto de mi firme voluntad a no replicar a contestación alguna que pudiera producirse y que no deseo, cuanto a dejar patente que el único objetivo que persigo, con este mi penúltimo posteo románico, es el de apuntar algunas de las razones argumentales que, en su día, me hicieron formular un criterio, por entonces apoyado y compartido. Y realizado lo cual, felicitar a los componentes de Circulo Románico por su ímprobo trabajo en la nueva Web estrenada el pasado día 25 Mayo ( hecho de relevancia para un nuevo “alumbramiento” histórico, donde las haya) con el respaldo de la Comunidad Universitaria y en un marco claustral gótico flamígero, de Guas, envidiable; desearles una rica y larga singladura llena de los mejores éxitos y, en definitiva, “ que el Románico les una”. Manuel Gila ( Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Historiográficos
Durante la época goda, el rey Teodoredo estructuró una provincia que denominó Cantábrica y en la que incluyó todos los pueblos íberos y celtas que eran los Várdulos, Vascones, Berones, Autrigones, Caristros, Termódigos y los antiguos Cántabros.
Como consecuencia de la invasión árabe, se replegaron hacia el norte los pueblos peninsulares en busca de refugio que podían proporcionarle los accidentes naturales. A mediados del s. VIII los cristianos comienzan a abandonar sus reductos y costas del norte peninsular aprovechando las disensiones entre árabes y berberiscos. En el s. IX, el reino astur-leonés bajo mandato del Conde Rodrigo se une al Condado de Castilla hasta su incorporación a Navarra en el año 824. Nueve años después de la irrupción árabe en la Península Ibérica, los ástures rompen su vinculación tributaria con los musulmanes (720). Aprovechando los conflictos internos de los musulmanes, Alfonso I inicia sus campañas, que durarán hasta 757. Alfonso I expulsa a los árabes hasta Mérida y añade a su territorio algunas regiones circundantes y bien defendidas, por montañas. El resultado de sus campañas, es la creación de un “ desierto estratégico” en el Valle del Duero entre los dos poderes que por aquél entonces se repartían la Península Ibérica: el cristianismo, al norte y el musulmán, al sur. En una época como la medieval, fundamentalmente campesina donde la tierra es la gran protagonista, la posesión de la tierra es el factor determinante de la estructuración social. Mediante la “presura”, las tierras libres son tomadas por el primer ocupante que a ellas llega. Por tanto, los primeros repobladores de Sepúlveda, provendrían, seguramente, de las zonas costeras cántabras que llegarían a través de las calzadas romanas que aún perduran. Su emigración y asentamiento, coincidirían con el reinado de Alfonso I y Alfonso VI. Con el cambio de siglo y antes de la repoblación de Fernán González, se produce la primera llegada de habitantes desde la frontera castellana. Desde los cursos del Duratón y del Riaza, llegan hasta el Macizo de Sepúlveda, donde se establecen. Se produce la fusión de los recién llegados con los grupos residuales de hispanovisigóticos que sobrevivieron a los cambios a mediados del s. VIII y ambos grupos comparten cristianismo, libertad y prácticas económicas. Surge la figura de los guerreros-pastores, hombres libres que conjugan expansión ganadera y guerra de frontera. La experiencia obtenida en Simancas, lleva a Fernán González a repoblar Sepúlveda en 940. Enfrentado con Fernán González, Ramiro II responde iniciando la repoblación condal de Simancas dependiente de León sobre territorios repoblados de Sepúlveda. La muerte de Ramiro II cambia el panorama político y la subida de Almanzor al poder, cambia el escenario. Sepúlveda es tomada por Almanzor en 984. En el año 1010, el Conde Sancho García, gracias al apoyo de Sulayman Al Hakan, recibe Sepúlveda, San Esteban, Clunia, Gormaz, Osma y Atienza como recompensa. Ante el desorden existente, a principios del S. XI, el rey, la nobleza y el clero tratan de crear un “orden jerárquico” mediante el desarrollo de vínculos económicos y personales. Los principales afectados son los hombres libres y los infanzones. Para ellos, “la Extremadura” se dibuja como la válvula de escape ante el protagonismo de los grandes. Por eso, antes de 1.085, se reactiva el proceso de colonización como respuesta a la pérdida de la libertad personal. Vienen siguiendo las rutas establecidas en el s. X: Hacia el Sistema Central por el Duratón y Riaza y desde la zona de Sepúlveda, hacia EL ESTE, siguiendo una marcha paralela a la Sierra. Casi todos proceden de los Picos de Urbión. La fecha de 1.076 – donación del lugar de San Frutos a Silos y confirmación del Fuero de Sepúlveda- es esencial para comprender el inicio del fenómeno románico segoviano. Los dos ejemplos mas antiguos, El Salvador y San Frutos, hay que relacionarlos con el temprano proceso repoblador de la zona (940) y la acción de Alfonso VI que mantenía estrechos vínculos con la Orden de Cluny. La aparición de iconografía, temática y técnica coincidente entre ambos templos, así como entre las puertas y canes de la iglesia de San Miguel de Fuentidueña, es innegable. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Arqueológicos sobre Topografía viaria
Los caminos del Mar medievales, no sólo rendían viaje en las costas de Galicia. Peregrinos provenientes de Inglaterra, Holanda, Alemania y otros países, desembarcaban en los puertos de las costas cántabras, entre los que destacaban, según GOICOECHEA, Laredo y Castro-Urdiales. El carácter de “puente” del Valle de MENA, se haya reforzado por la proximidad de estos enclaves portuarios que tenían la mayor relación comercial con el interior. Esencialmente, con Burgos, que en palabras de VAZQUEZ DE PARGA “ era el principal centro de contratación de productos que se importaban y que tuvo siempre comunicaciones radiales de norte a sur”.
El itinerario más usual hacia Burgos estaría, pues, constituido por Castro-Urdiales- Balmaceda-Villasana de Mena-Burgos ( por Pancorbo o por Traspaderne). La vía utilizada sería la antigua calzada romana concluida en tiempos de Nerón y reparada 154 años más tarde por el capitán Decio, de la que aún hoy día existen restos entre Irús y Arceo, ya que los demás caminos, mal conservados, no se prestaban al uso de viandantes, según afirma LUCIANO HUIDOBRO. Tanto si los artífices foráneos de románico segoviano eran gaélicos peregrinos llegados por mar ( aún en la actualidad existe vigente y operativa la línea marítima que une Castro-Urdiales con Portsmouth, condado de Wessex, donde parte de mi sangre palpita entre Masters), como reminiscentes célticos ( “ procedentes de los Picos de Urbión”), en su traslación migratoria hacia la Extremadura segoviana, hasta Burgos, debieron utilizar la citada vía romana. Pero ¿ cómo penetran y cómo salen de Sepúlveda? Los tramos de caminos empedrados de posible atribución a época romana existentes al noreste de la provincia segoviana ( tramo de la puerta de Fuerza al Puente de Picazos; Puente de Picazos al Cerro Valparaíso; Tramo del Monte Viejo; Tramo del Cruce con la carretera de Carrascal; Tramo de Hinojosa del Cerro; Tramo de Aldehuela de Sepúlveda; Tramo de la Picota; Tramo de la Puerta de Duruelo; Tramo de Castrogodo; Tramo de Villar de Sobrepeña y Tramo de Duratón) únicamente permiten concluir lo siguiente: Que Sepúlveda y Duratón comunicadas por La Picota, se comunicarían con Clunia y Roa, al Norte; al Sur, con Segovia; al Oeste con Coca y AL ESTE, pasando por Termantia, Uxama, Numancia, enlazarían con la de Emérita-Cesaraugusta. No se me escapa, que todos los caminos son bidireccionales, pero tampoco ignoro lo que un mismo autorretrato iconográfico alusivo al paso del tiempo ( la figura de Cernunnos del Canecillo de Biota y la del cantero del modillón de Biota) y un Signum Magíster, con su carga de autógrafo póstumo, representan. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos gnoseológicos y/o epistemológicos
La doctrina cristológica de Juan Escoto Eriúgena contenida en el Periphyseon y en la División de la Naturaleza, no era una obra que se difundiera en la Cataluña del S. XII. También su De Praedestinatione, era desconocido en la Marca en esa época.
Pese a que desde que desde en 759, tomada Carbona y liberada Septimania por Pepino, se consolidaran las fronteras entre el reino franco y el emirato cordobés y comenzara una época de asentamiento estable y permanente entre la Marca y la Galia (únicamente fracturada por la expedición carolingia hacia Zaragoza, liquidada en Roncesvalles) y pese a que en el s. XII hay una especie de renacimiento eriugeniano, a nivel homilético de Escoto, no existe una constancia documental de la llegada del Periphyseum, por lo que las referencias iconográficas homologables a las representaciones derivadas de su pensamiento y teoría teofánica, pienso que al igual que hiciera J. ALTURO PERUCHO ( “ La cultura latina medieval en Catalunya”, Barcelona 1991) ha de atribuirse a su unidad cultural que arrastra la riqueza del poso godo, conserva el sustrato mozárabe y carolingio, como una cultura compleja y rica resultante de influencias sirias, persas, griegas, romanas y norteafricanas pre-islámicas como proceso de un préstamo cultural donde lo hebraico, judeizante y cabalístico tienen muy parecida visión sobre el egreso/regreso. LOLA BADIA (“ Próleg Assaigs sobre Ramón Llull”, Empuries 1985), observa la ausencia de la cosmología eriugeniana en el panorama científico catalán del s. XII. “ Se puede decir con seguridad – y transcribo literalmente- que sin embargo ya hay rastros del De divisione nature en la Corona de Aragón. Los hay – continúa Badia- en la medida en que una obra posterior al Periphyseum que por lo tanto está plagada de referencias implícitas, trasmite, vía litúrgica, los ingredientes del pensamiento escotista: principalmente la presencia de una teología negativa y el retorno final de todas las criaturas al Creador, término metafísico el paso del todo al Uno y que viene a coincidir con aspectos de la misma Redención”. Y a luz de todo esto, razono que, si bien en el repertorio de imágenes representando la Psicostasis en la escultura románica catalano-aragonesa sólo aparece en un total de ocho ocasiones, incluyendo la inédita de Ripoll que en el Foro e Circulo Románico nos mostró Baruk en exclusiva), SOLAMENTE es en Fuentidueña y en Biota, donde su plano de significación es de del marco del juicio colectivo de las almas. De donde que yo derivo la importancia de la Psicostasis en su vertiente colectiva. Ahora, solo resta al paciente lector, hacer un último esfuerzo de estudio histórico de los terrenos libres existentes en el reino de Aragón en aquella época y repasar las evidencias coincidentes de tipo iconográfico, temático, arquitectónico y hasta epigráfico expuestas en este Foro, para intentar comprender cuáles fueron mis razones – seguramente erróneas, pero honestas-, para apostar por el CAMINO DEL ESTE. Salud, Manuel Gila |
Mi respeto, Cofrade
Amigo, Cofrade, Caminante..
Converger, Discrepar, Dialogar, Compartir.. El camino es largo. La compañía grata. Las estrellas mis testigos. Caminemos. "El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo" Amistad. Antonio |
va por ti
Cita:
Las edades del hombre, ...del maestro, ...del camino.
Salud y Románico .. |
Apuntes iconográficos-temáticos-compositivos
Cita:
¡Eureka¡ ¡Cáspita¡ ¡ Córcholis¡ Jamás hubiera imaginado un epílogo más bello. Concreto. Con el elocuente silencio de la imagen. Fuentidueña, Precharromán, Tudela y Biota. Y en piedra..., el paso del tiempo reflejado en un mismo rostro en su deriva itinerante Salud y románico |
El fin del Camino del Este
Extendida, de forma expresa, unilateral, sorprendente y sorpresiva, el acta de defunción del Taller de La Losa y abjurado, formal y públicamente, el incondicional apoyo a su inicial Propuesta bajo la legítima fórmula de iniciar una nueva manera de mirar “con nuevos ojos” el estudio del nunca viejo arte románico ( lo que en realidad pudiera ocultar otro tipo de inconfesables e inconfesadas razones), resulta obvio que quedo desvinculado de pertenencias y adhesiones inquebrantables a personas, grupos, asociaciones y círculos ( que no de vínculos afectivos y personales) y paso a declararme prejubilado del románico, contemplador ecologista del Arrecife de Las Sirenas, paseante de foros diversos y exdescodificador de mensajes encriptados.
Sirvan las anteriores palabras para dejar constancia tanto de mi firme voluntad a no replicar a contestación alguna que pudiera producirse y que no deseo, cuanto a dejar patente que el único objetivo que persigo, con este mi penúltimo posteo románico, es el de apuntar algunas de las razones argumentales que, en su día, me hicieron formular un criterio, por entonces apoyado y compartido. Y realizado lo cual, felicitar a los componentes de Circulo Románico por su ímprobo trabajo en la nueva Web estrenada el pasado día 25 Mayo ( hecho de relevancia para un nuevo “alumbramiento” histórico, donde las haya) con el respaldo de la Comunidad Universitaria y en un marco claustral gótico flamígero, de Guas, envidiable; desearles una rica y larga singladura llena de los mejores éxitos y, en definitiva, “ que el Románico les una”. Manuel Gila ( Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Historiográficos
Durante la época goda, el rey Teodoredo estructuró una provincia que denominó Cantábrica y en la que incluyó todos los pueblos íberos y celtas que eran los Várdulos, Vascones, Berones, Autrigones, Caristros, Termódigos y los antiguos Cántabros.
Como consecuencia de la invasión árabe, se replegaron hacia el norte los pueblos peninsulares en busca de refugio que podían proporcionarle los accidentes naturales. A mediados del s. VIII los cristianos comienzan a abandonar sus reductos y costas del norte peninsular aprovechando las disensiones entre árabes y berberiscos. En el s. IX, el reino astur-leonés bajo mandato del Conde Rodrigo se une al Condado de Castilla hasta su incorporación a Navarra en el año 824. Nueve años después de la irrupción árabe en la Península Ibérica, los ástures rompen su vinculación tributaria con los musulmanes (720). Aprovechando los conflictos internos de los musulmanes, Alfonso I inicia sus campañas, que durarán hasta 757. Alfonso I expulsa a los árabes hasta Mérida y añade a su territorio algunas regiones circundantes y bien defendidas, por montañas. El resultado de sus campañas, es la creación de un “ desierto estratégico” en el Valle del Duero entre los dos poderes que por aquél entonces se repartían la Península Ibérica: el cristianismo, al norte y el musulmán, al sur. En una época como la medieval, fundamentalmente campesina donde la tierra es la gran protagonista, la posesión de la tierra es el factor determinante de la estructuración social. Mediante la “presura”, las tierras libres son tomadas por el primer ocupante que a ellas llega. Por tanto, los primeros repobladores de Sepúlveda, provendrían, seguramente, de las zonas costeras cántabras que llegarían a través de las calzadas romanas que aún perduran. Su emigración y asentamiento, coincidirían con el reinado de Alfonso I y Alfonso VI. Con el cambio de siglo y antes de la repoblación de Fernán González, se produce la primera llegada de habitantes desde la frontera castellana. Desde los cursos del Duratón y del Riaza, llegan hasta el Macizo de Sepúlveda, donde se establecen. Se produce la fusión de los recién llegados con los grupos residuales de hispanovisigóticos que sobrevivieron a los cambios a mediados del s. VIII y ambos grupos comparten cristianismo, libertad y prácticas económicas. Surge la figura de los guerreros-pastores, hombres libres que conjugan expansión ganadera y guerra de frontera. La experiencia obtenida en Simancas, lleva a Fernán González a repoblar Sepúlveda en 940. Enfrentado con Fernán González, Ramiro II responde iniciando la repoblación condal de Simancas dependiente de León sobre territorios repoblados de Sepúlveda. La muerte de Ramiro II cambia el panorama político y la subida de Almanzor al poder, cambia el escenario. Sepúlveda es tomada por Almanzor en 984. En el año 1010, el Conde Sancho García, gracias al apoyo de Sulayman Al Hakan, recibe Sepúlveda, San Esteban, Clunia, Gormaz, Osma y Atienza como recompensa. Ante el desorden existente, a principios del S. XI, el rey, la nobleza y el clero tratan de crear un “orden jerárquico” mediante el desarrollo de vínculos económicos y personales. Los principales afectados son los hombres libres y los infanzones. Para ellos, “la Extremadura” se dibuja como la válvula de escape ante el protagonismo de los grandes. Por eso, antes de 1.085, se reactiva el proceso de colonización como respuesta a la pérdida de la libertad personal. Vienen siguiendo las rutas establecidas en el s. X: Hacia el Sistema Central por el Duratón y Riaza y desde la zona de Sepúlveda, hacia EL ESTE, siguiendo una marcha paralela a la Sierra. Casi todos proceden de los Picos de Urbión. La fecha de 1.076 – donación del lugar de San Frutos a Silos y confirmación del Fuero de Sepúlveda- es esencial para comprender el inicio del fenómeno románico segoviano. Los dos ejemplos mas antiguos, El Salvador y San Frutos, hay que relacionarlos con el temprano proceso repoblador de la zona (940) y la acción de Alfonso VI que mantenía estrechos vínculos con la Orden de Cluny. La aparición de iconografía, temática y técnica coincidente entre ambos templos, así como entre las puertas y canes de la iglesia de San Miguel de Fuentidueña, es innegable. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Arqueológicos sobre Topografía viaria
Los caminos del Mar medievales, no sólo rendían viaje en las costas de Galicia. Peregrinos provenientes de Inglaterra, Holanda, Alemania y otros países, desembarcaban en los puertos de las costas cántabras, entre los que destacaban, según GOICOECHEA, Laredo y Castro-Urdiales. El carácter de “puente” del Valle de MENA, se haya reforzado por la proximidad de estos enclaves portuarios que tenían la mayor relación comercial con el interior. Esencialmente, con Burgos, que en palabras de VAZQUEZ DE PARGA “ era el principal centro de contratación de productos que se importaban y que tuvo siempre comunicaciones radiales de norte a sur”.
El itinerario más usual hacia Burgos estaría, pues, constituido por Castro-Urdiales- Balmaceda-Villasana de Mena-Burgos ( por Pancorbo o por Traspaderne). La vía utilizada sería la antigua calzada romana concluida en tiempos de Nerón y reparada 154 años más tarde por el capitán Decio, de la que aún hoy día existen restos entre Irús y Arceo, ya que los demás caminos, mal conservados, no se prestaban al uso de viandantes, según afirma LUCIANO HUIDOBRO. Tanto si los artífices foráneos de románico segoviano eran gaélicos peregrinos llegados por mar ( aún en la actualidad existe vigente y operativa la línea marítima que une Castro-Urdiales con Portsmouth, condado de Wessex, donde parte de mi sangre palpita entre Masters), como reminiscentes célticos ( “ procedentes de los Picos de Urbión”), en su traslación migratoria hacia la Extremadura segoviana, hasta Burgos, debieron utilizar la citada vía romana. Pero ¿ cómo penetran y cómo salen de Sepúlveda? Los tramos de caminos empedrados de posible atribución a época romana existentes al noreste de la provincia segoviana ( tramo de la puerta de Fuerza al Puente de Picazos; Puente de Picazos al Cerro Valparaíso; Tramo del Monte Viejo; Tramo del Cruce con la carretera de Carrascal; Tramo de Hinojosa del Cerro; Tramo de Aldehuela de Sepúlveda; Tramo de la Picota; Tramo de la Puerta de Duruelo; Tramo de Castrogodo; Tramo de Villar de Sobrepeña y Tramo de Duratón) únicamente permiten concluir lo siguiente: Que Sepúlveda y Duratón comunicadas por La Picota, se comunicarían con Clunia y Roa, al Norte; al Sur, con Segovia; al Oeste con Coca y AL ESTE, pasando por Termantia, Uxama, Numancia, enlazarían con la de Emérita-Cesaraugusta. No se me escapa, que todos los caminos son bidireccionales, pero tampoco ignoro lo que un mismo autorretrato iconográfico alusivo al paso del tiempo ( la figura de Cernunnos del Canecillo de Biota y la del cantero del modillón de Biota) y un Signum Magíster, con su carga de autógrafo póstumo, representan. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos gnoseológicos y/o epistemológicos
La doctrina cristológica de Juan Escoto Eriúgena contenida en el Periphyseon y en la División de la Naturaleza, no era una obra que se difundiera en la Cataluña del S. XII. También su De Praedestinatione, era desconocido en la Marca en esa época.
Pese a que desde que desde en 759, tomada Carbona y liberada Septimania por Pepino, se consolidaran las fronteras entre el reino franco y el emirato cordobés y comenzara una época de asentamiento estable y permanente entre la Marca y la Galia (únicamente fracturada por la expedición carolingia hacia Zaragoza, liquidada en Roncesvalles) y pese a que en el s. XII hay una especie de renacimiento eriugeniano, a nivel homilético de Escoto, no existe una constancia documental de la llegada del Periphyseum, por lo que las referencias iconográficas homologables a las representaciones derivadas de su pensamiento y teoría teofánica, pienso que al igual que hiciera J. ALTURO PERUCHO ( “ La cultura latina medieval en Catalunya”, Barcelona 1991) ha de atribuirse a su unidad cultural que arrastra la riqueza del poso godo, conserva el sustrato mozárabe y carolingio, como una cultura compleja y rica resultante de influencias sirias, persas, griegas, romanas y norteafricanas pre-islámicas como proceso de un préstamo cultural donde lo hebraico, judeizante y cabalístico tienen muy parecida visión sobre el egreso/regreso. LOLA BADIA (“ Próleg Assaigs sobre Ramón Llull”, Empuries 1985), observa la ausencia de la cosmología eriugeniana en el panorama científico catalán del s. XII. “ Se puede decir con seguridad – y transcribo literalmente- que sin embargo ya hay rastros del De divisione nature en la Corona de Aragón. Los hay – continúa Badia- en la medida en que una obra posterior al Periphyseum que por lo tanto está plagada de referencias implícitas, trasmite, vía litúrgica, los ingredientes del pensamiento escotista: principalmente la presencia de una teología negativa y el retorno final de todas las criaturas al Creador, término metafísico el paso del todo al Uno y que viene a coincidir con aspectos de la misma Redención”. Y a luz de todo esto, razono que, si bien en el repertorio de imágenes representando la Psicostasis en la escultura románica catalano-aragonesa sólo aparece en un total de ocho ocasiones, incluyendo la inédita de Ripoll que en el Foro e Circulo Románico nos mostró Baruk en exclusiva), SOLAMENTE es en Fuentidueña y en Biota, donde su plano de significación es de del marco del juicio colectivo de las almas. De donde que yo derivo la importancia de la Psicostasis en su vertiente colectiva. Ahora, solo resta al paciente lector, hacer un último esfuerzo de estudio histórico de los terrenos libres existentes en el reino de Aragón en aquella época y repasar las evidencias coincidentes de tipo iconográfico, temático, arquitectónico y hasta epigráfico expuestas en este Foro, para intentar comprender cuáles fueron mis razones – seguramente erróneas, pero honestas-, para apostar por el CAMINO DEL ESTE. Salud, Manuel Gila |
Mi respeto, Cofrade
Amigo, Cofrade, Caminante..
Converger, Discrepar, Dialogar, Compartir.. El camino es largo. La compañía grata. Las estrellas mis testigos. Caminemos. "El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo" Amistad. Antonio |
va por ti
Cita:
Las edades del hombre, ...del maestro, ...del camino.
Salud y Románico .. |
Apuntes iconográficos-temáticos-compositivos
Cita:
¡Eureka¡ ¡Cáspita¡ ¡ Córcholis¡ Jamás hubiera imaginado un epílogo más bello. Concreto. Con el elocuente silencio de la imagen. Fuentidueña, Precharromán, Tudela y Biota. Y en piedra..., el paso del tiempo reflejado en un mismo rostro en su deriva itinerante Salud y románico |
El fin del Camino del Este
Extendida, de forma expresa, unilateral, sorprendente y sorpresiva, el acta de defunción del Taller de La Losa y abjurado, formal y públicamente, el incondicional apoyo a su inicial Propuesta bajo la legítima fórmula de iniciar una nueva manera de mirar “con nuevos ojos” el estudio del nunca viejo arte románico ( lo que en realidad pudiera ocultar otro tipo de inconfesables e inconfesadas razones), resulta obvio que quedo desvinculado de pertenencias y adhesiones inquebrantables a personas, grupos, asociaciones y círculos ( que no de vínculos afectivos y personales) y paso a declararme prejubilado del románico, contemplador ecologista del Arrecife de Las Sirenas, paseante de foros diversos y exdescodificador de mensajes encriptados.
Sirvan las anteriores palabras para dejar constancia tanto de mi firme voluntad a no replicar a contestación alguna que pudiera producirse y que no deseo, cuanto a dejar patente que el único objetivo que persigo, con este mi penúltimo posteo románico, es el de apuntar algunas de las razones argumentales que, en su día, me hicieron formular un criterio, por entonces apoyado y compartido. Y realizado lo cual, felicitar a los componentes de Circulo Románico por su ímprobo trabajo en la nueva Web estrenada el pasado día 25 Mayo ( hecho de relevancia para un nuevo “alumbramiento” histórico, donde las haya) con el respaldo de la Comunidad Universitaria y en un marco claustral gótico flamígero, de Guas, envidiable; desearles una rica y larga singladura llena de los mejores éxitos y, en definitiva, “ que el Románico les una”. Manuel Gila ( Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Historiográficos
Durante la época goda, el rey Teodoredo estructuró una provincia que denominó Cantábrica y en la que incluyó todos los pueblos íberos y celtas que eran los Várdulos, Vascones, Berones, Autrigones, Caristros, Termódigos y los antiguos Cántabros.
Como consecuencia de la invasión árabe, se replegaron hacia el norte los pueblos peninsulares en busca de refugio que podían proporcionarle los accidentes naturales. A mediados del s. VIII los cristianos comienzan a abandonar sus reductos y costas del norte peninsular aprovechando las disensiones entre árabes y berberiscos. En el s. IX, el reino astur-leonés bajo mandato del Conde Rodrigo se une al Condado de Castilla hasta su incorporación a Navarra en el año 824. Nueve años después de la irrupción árabe en la Península Ibérica, los ástures rompen su vinculación tributaria con los musulmanes (720). Aprovechando los conflictos internos de los musulmanes, Alfonso I inicia sus campañas, que durarán hasta 757. Alfonso I expulsa a los árabes hasta Mérida y añade a su territorio algunas regiones circundantes y bien defendidas, por montañas. El resultado de sus campañas, es la creación de un “ desierto estratégico” en el Valle del Duero entre los dos poderes que por aquél entonces se repartían la Península Ibérica: el cristianismo, al norte y el musulmán, al sur. En una época como la medieval, fundamentalmente campesina donde la tierra es la gran protagonista, la posesión de la tierra es el factor determinante de la estructuración social. Mediante la “presura”, las tierras libres son tomadas por el primer ocupante que a ellas llega. Por tanto, los primeros repobladores de Sepúlveda, provendrían, seguramente, de las zonas costeras cántabras que llegarían a través de las calzadas romanas que aún perduran. Su emigración y asentamiento, coincidirían con el reinado de Alfonso I y Alfonso VI. Con el cambio de siglo y antes de la repoblación de Fernán González, se produce la primera llegada de habitantes desde la frontera castellana. Desde los cursos del Duratón y del Riaza, llegan hasta el Macizo de Sepúlveda, donde se establecen. Se produce la fusión de los recién llegados con los grupos residuales de hispanovisigóticos que sobrevivieron a los cambios a mediados del s. VIII y ambos grupos comparten cristianismo, libertad y prácticas económicas. Surge la figura de los guerreros-pastores, hombres libres que conjugan expansión ganadera y guerra de frontera. La experiencia obtenida en Simancas, lleva a Fernán González a repoblar Sepúlveda en 940. Enfrentado con Fernán González, Ramiro II responde iniciando la repoblación condal de Simancas dependiente de León sobre territorios repoblados de Sepúlveda. La muerte de Ramiro II cambia el panorama político y la subida de Almanzor al poder, cambia el escenario. Sepúlveda es tomada por Almanzor en 984. En el año 1010, el Conde Sancho García, gracias al apoyo de Sulayman Al Hakan, recibe Sepúlveda, San Esteban, Clunia, Gormaz, Osma y Atienza como recompensa. Ante el desorden existente, a principios del S. XI, el rey, la nobleza y el clero tratan de crear un “orden jerárquico” mediante el desarrollo de vínculos económicos y personales. Los principales afectados son los hombres libres y los infanzones. Para ellos, “la Extremadura” se dibuja como la válvula de escape ante el protagonismo de los grandes. Por eso, antes de 1.085, se reactiva el proceso de colonización como respuesta a la pérdida de la libertad personal. Vienen siguiendo las rutas establecidas en el s. X: Hacia el Sistema Central por el Duratón y Riaza y desde la zona de Sepúlveda, hacia EL ESTE, siguiendo una marcha paralela a la Sierra. Casi todos proceden de los Picos de Urbión. La fecha de 1.076 – donación del lugar de San Frutos a Silos y confirmación del Fuero de Sepúlveda- es esencial para comprender el inicio del fenómeno románico segoviano. Los dos ejemplos mas antiguos, El Salvador y San Frutos, hay que relacionarlos con el temprano proceso repoblador de la zona (940) y la acción de Alfonso VI que mantenía estrechos vínculos con la Orden de Cluny. La aparición de iconografía, temática y técnica coincidente entre ambos templos, así como entre las puertas y canes de la iglesia de San Miguel de Fuentidueña, es innegable. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Arqueológicos sobre Topografía viaria
Los caminos del Mar medievales, no sólo rendían viaje en las costas de Galicia. Peregrinos provenientes de Inglaterra, Holanda, Alemania y otros países, desembarcaban en los puertos de las costas cántabras, entre los que destacaban, según GOICOECHEA, Laredo y Castro-Urdiales. El carácter de “puente” del Valle de MENA, se haya reforzado por la proximidad de estos enclaves portuarios que tenían la mayor relación comercial con el interior. Esencialmente, con Burgos, que en palabras de VAZQUEZ DE PARGA “ era el principal centro de contratación de productos que se importaban y que tuvo siempre comunicaciones radiales de norte a sur”.
El itinerario más usual hacia Burgos estaría, pues, constituido por Castro-Urdiales- Balmaceda-Villasana de Mena-Burgos ( por Pancorbo o por Traspaderne). La vía utilizada sería la antigua calzada romana concluida en tiempos de Nerón y reparada 154 años más tarde por el capitán Decio, de la que aún hoy día existen restos entre Irús y Arceo, ya que los demás caminos, mal conservados, no se prestaban al uso de viandantes, según afirma LUCIANO HUIDOBRO. Tanto si los artífices foráneos de románico segoviano eran gaélicos peregrinos llegados por mar ( aún en la actualidad existe vigente y operativa la línea marítima que une Castro-Urdiales con Portsmouth, condado de Wessex, donde parte de mi sangre palpita entre Masters), como reminiscentes célticos ( “ procedentes de los Picos de Urbión”), en su traslación migratoria hacia la Extremadura segoviana, hasta Burgos, debieron utilizar la citada vía romana. Pero ¿ cómo penetran y cómo salen de Sepúlveda? Los tramos de caminos empedrados de posible atribución a época romana existentes al noreste de la provincia segoviana ( tramo de la puerta de Fuerza al Puente de Picazos; Puente de Picazos al Cerro Valparaíso; Tramo del Monte Viejo; Tramo del Cruce con la carretera de Carrascal; Tramo de Hinojosa del Cerro; Tramo de Aldehuela de Sepúlveda; Tramo de la Picota; Tramo de la Puerta de Duruelo; Tramo de Castrogodo; Tramo de Villar de Sobrepeña y Tramo de Duratón) únicamente permiten concluir lo siguiente: Que Sepúlveda y Duratón comunicadas por La Picota, se comunicarían con Clunia y Roa, al Norte; al Sur, con Segovia; al Oeste con Coca y AL ESTE, pasando por Termantia, Uxama, Numancia, enlazarían con la de Emérita-Cesaraugusta. No se me escapa, que todos los caminos son bidireccionales, pero tampoco ignoro lo que un mismo autorretrato iconográfico alusivo al paso del tiempo ( la figura de Cernunnos del Canecillo de Biota y la del cantero del modillón de Biota) y un Signum Magíster, con su carga de autógrafo póstumo, representan. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos gnoseológicos y/o epistemológicos
La doctrina cristológica de Juan Escoto Eriúgena contenida en el Periphyseon y en la División de la Naturaleza, no era una obra que se difundiera en la Cataluña del S. XII. También su De Praedestinatione, era desconocido en la Marca en esa época.
Pese a que desde que desde en 759, tomada Carbona y liberada Septimania por Pepino, se consolidaran las fronteras entre el reino franco y el emirato cordobés y comenzara una época de asentamiento estable y permanente entre la Marca y la Galia (únicamente fracturada por la expedición carolingia hacia Zaragoza, liquidada en Roncesvalles) y pese a que en el s. XII hay una especie de renacimiento eriugeniano, a nivel homilético de Escoto, no existe una constancia documental de la llegada del Periphyseum, por lo que las referencias iconográficas homologables a las representaciones derivadas de su pensamiento y teoría teofánica, pienso que al igual que hiciera J. ALTURO PERUCHO ( “ La cultura latina medieval en Catalunya”, Barcelona 1991) ha de atribuirse a su unidad cultural que arrastra la riqueza del poso godo, conserva el sustrato mozárabe y carolingio, como una cultura compleja y rica resultante de influencias sirias, persas, griegas, romanas y norteafricanas pre-islámicas como proceso de un préstamo cultural donde lo hebraico, judeizante y cabalístico tienen muy parecida visión sobre el egreso/regreso. LOLA BADIA (“ Próleg Assaigs sobre Ramón Llull”, Empuries 1985), observa la ausencia de la cosmología eriugeniana en el panorama científico catalán del s. XII. “ Se puede decir con seguridad – y transcribo literalmente- que sin embargo ya hay rastros del De divisione nature en la Corona de Aragón. Los hay – continúa Badia- en la medida en que una obra posterior al Periphyseum que por lo tanto está plagada de referencias implícitas, trasmite, vía litúrgica, los ingredientes del pensamiento escotista: principalmente la presencia de una teología negativa y el retorno final de todas las criaturas al Creador, término metafísico el paso del todo al Uno y que viene a coincidir con aspectos de la misma Redención”. Y a luz de todo esto, razono que, si bien en el repertorio de imágenes representando la Psicostasis en la escultura románica catalano-aragonesa sólo aparece en un total de ocho ocasiones, incluyendo la inédita de Ripoll que en el Foro e Circulo Románico nos mostró Baruk en exclusiva), SOLAMENTE es en Fuentidueña y en Biota, donde su plano de significación es de del marco del juicio colectivo de las almas. De donde que yo derivo la importancia de la Psicostasis en su vertiente colectiva. Ahora, solo resta al paciente lector, hacer un último esfuerzo de estudio histórico de los terrenos libres existentes en el reino de Aragón en aquella época y repasar las evidencias coincidentes de tipo iconográfico, temático, arquitectónico y hasta epigráfico expuestas en este Foro, para intentar comprender cuáles fueron mis razones – seguramente erróneas, pero honestas-, para apostar por el CAMINO DEL ESTE. Salud, Manuel Gila |
Mi respeto, Cofrade
Amigo, Cofrade, Caminante..
Converger, Discrepar, Dialogar, Compartir.. El camino es largo. La compañía grata. Las estrellas mis testigos. Caminemos. "El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo" Amistad. Antonio |
va por ti
Cita:
Las edades del hombre, ...del maestro, ...del camino.
Salud y Románico .. |
Apuntes iconográficos-temáticos-compositivos
Cita:
¡Eureka¡ ¡Cáspita¡ ¡ Córcholis¡ Jamás hubiera imaginado un epílogo más bello. Concreto. Con el elocuente silencio de la imagen. Fuentidueña, Precharromán, Tudela y Biota. Y en piedra..., el paso del tiempo reflejado en un mismo rostro en su deriva itinerante Salud y románico |
El fin del Camino del Este
Extendida, de forma expresa, unilateral, sorprendente y sorpresiva, el acta de defunción del Taller de La Losa y abjurado, formal y públicamente, el incondicional apoyo a su inicial Propuesta bajo la legítima fórmula de iniciar una nueva manera de mirar “con nuevos ojos” el estudio del nunca viejo arte románico ( lo que en realidad pudiera ocultar otro tipo de inconfesables e inconfesadas razones), resulta obvio que quedo desvinculado de pertenencias y adhesiones inquebrantables a personas, grupos, asociaciones y círculos ( que no de vínculos afectivos y personales) y paso a declararme prejubilado del románico, contemplador ecologista del Arrecife de Las Sirenas, paseante de foros diversos y exdescodificador de mensajes encriptados.
Sirvan las anteriores palabras para dejar constancia tanto de mi firme voluntad a no replicar a contestación alguna que pudiera producirse y que no deseo, cuanto a dejar patente que el único objetivo que persigo, con este mi penúltimo posteo románico, es el de apuntar algunas de las razones argumentales que, en su día, me hicieron formular un criterio, por entonces apoyado y compartido. Y realizado lo cual, felicitar a los componentes de Circulo Románico por su ímprobo trabajo en la nueva Web estrenada el pasado día 25 Mayo ( hecho de relevancia para un nuevo “alumbramiento” histórico, donde las haya) con el respaldo de la Comunidad Universitaria y en un marco claustral gótico flamígero, de Guas, envidiable; desearles una rica y larga singladura llena de los mejores éxitos y, en definitiva, “ que el Románico les una”. Manuel Gila ( Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Historiográficos
Durante la época goda, el rey Teodoredo estructuró una provincia que denominó Cantábrica y en la que incluyó todos los pueblos íberos y celtas que eran los Várdulos, Vascones, Berones, Autrigones, Caristros, Termódigos y los antiguos Cántabros.
Como consecuencia de la invasión árabe, se replegaron hacia el norte los pueblos peninsulares en busca de refugio que podían proporcionarle los accidentes naturales. A mediados del s. VIII los cristianos comienzan a abandonar sus reductos y costas del norte peninsular aprovechando las disensiones entre árabes y berberiscos. En el s. IX, el reino astur-leonés bajo mandato del Conde Rodrigo se une al Condado de Castilla hasta su incorporación a Navarra en el año 824. Nueve años después de la irrupción árabe en la Península Ibérica, los ástures rompen su vinculación tributaria con los musulmanes (720). Aprovechando los conflictos internos de los musulmanes, Alfonso I inicia sus campañas, que durarán hasta 757. Alfonso I expulsa a los árabes hasta Mérida y añade a su territorio algunas regiones circundantes y bien defendidas, por montañas. El resultado de sus campañas, es la creación de un “ desierto estratégico” en el Valle del Duero entre los dos poderes que por aquél entonces se repartían la Península Ibérica: el cristianismo, al norte y el musulmán, al sur. En una época como la medieval, fundamentalmente campesina donde la tierra es la gran protagonista, la posesión de la tierra es el factor determinante de la estructuración social. Mediante la “presura”, las tierras libres son tomadas por el primer ocupante que a ellas llega. Por tanto, los primeros repobladores de Sepúlveda, provendrían, seguramente, de las zonas costeras cántabras que llegarían a través de las calzadas romanas que aún perduran. Su emigración y asentamiento, coincidirían con el reinado de Alfonso I y Alfonso VI. Con el cambio de siglo y antes de la repoblación de Fernán González, se produce la primera llegada de habitantes desde la frontera castellana. Desde los cursos del Duratón y del Riaza, llegan hasta el Macizo de Sepúlveda, donde se establecen. Se produce la fusión de los recién llegados con los grupos residuales de hispanovisigóticos que sobrevivieron a los cambios a mediados del s. VIII y ambos grupos comparten cristianismo, libertad y prácticas económicas. Surge la figura de los guerreros-pastores, hombres libres que conjugan expansión ganadera y guerra de frontera. La experiencia obtenida en Simancas, lleva a Fernán González a repoblar Sepúlveda en 940. Enfrentado con Fernán González, Ramiro II responde iniciando la repoblación condal de Simancas dependiente de León sobre territorios repoblados de Sepúlveda. La muerte de Ramiro II cambia el panorama político y la subida de Almanzor al poder, cambia el escenario. Sepúlveda es tomada por Almanzor en 984. En el año 1010, el Conde Sancho García, gracias al apoyo de Sulayman Al Hakan, recibe Sepúlveda, San Esteban, Clunia, Gormaz, Osma y Atienza como recompensa. Ante el desorden existente, a principios del S. XI, el rey, la nobleza y el clero tratan de crear un “orden jerárquico” mediante el desarrollo de vínculos económicos y personales. Los principales afectados son los hombres libres y los infanzones. Para ellos, “la Extremadura” se dibuja como la válvula de escape ante el protagonismo de los grandes. Por eso, antes de 1.085, se reactiva el proceso de colonización como respuesta a la pérdida de la libertad personal. Vienen siguiendo las rutas establecidas en el s. X: Hacia el Sistema Central por el Duratón y Riaza y desde la zona de Sepúlveda, hacia EL ESTE, siguiendo una marcha paralela a la Sierra. Casi todos proceden de los Picos de Urbión. La fecha de 1.076 – donación del lugar de San Frutos a Silos y confirmación del Fuero de Sepúlveda- es esencial para comprender el inicio del fenómeno románico segoviano. Los dos ejemplos mas antiguos, El Salvador y San Frutos, hay que relacionarlos con el temprano proceso repoblador de la zona (940) y la acción de Alfonso VI que mantenía estrechos vínculos con la Orden de Cluny. La aparición de iconografía, temática y técnica coincidente entre ambos templos, así como entre las puertas y canes de la iglesia de San Miguel de Fuentidueña, es innegable. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos Arqueológicos sobre Topografía viaria
Los caminos del Mar medievales, no sólo rendían viaje en las costas de Galicia. Peregrinos provenientes de Inglaterra, Holanda, Alemania y otros países, desembarcaban en los puertos de las costas cántabras, entre los que destacaban, según GOICOECHEA, Laredo y Castro-Urdiales. El carácter de “puente” del Valle de MENA, se haya reforzado por la proximidad de estos enclaves portuarios que tenían la mayor relación comercial con el interior. Esencialmente, con Burgos, que en palabras de VAZQUEZ DE PARGA “ era el principal centro de contratación de productos que se importaban y que tuvo siempre comunicaciones radiales de norte a sur”.
El itinerario más usual hacia Burgos estaría, pues, constituido por Castro-Urdiales- Balmaceda-Villasana de Mena-Burgos ( por Pancorbo o por Traspaderne). La vía utilizada sería la antigua calzada romana concluida en tiempos de Nerón y reparada 154 años más tarde por el capitán Decio, de la que aún hoy día existen restos entre Irús y Arceo, ya que los demás caminos, mal conservados, no se prestaban al uso de viandantes, según afirma LUCIANO HUIDOBRO. Tanto si los artífices foráneos de románico segoviano eran gaélicos peregrinos llegados por mar ( aún en la actualidad existe vigente y operativa la línea marítima que une Castro-Urdiales con Portsmouth, condado de Wessex, donde parte de mi sangre palpita entre Masters), como reminiscentes célticos ( “ procedentes de los Picos de Urbión”), en su traslación migratoria hacia la Extremadura segoviana, hasta Burgos, debieron utilizar la citada vía romana. Pero ¿ cómo penetran y cómo salen de Sepúlveda? Los tramos de caminos empedrados de posible atribución a época romana existentes al noreste de la provincia segoviana ( tramo de la puerta de Fuerza al Puente de Picazos; Puente de Picazos al Cerro Valparaíso; Tramo del Monte Viejo; Tramo del Cruce con la carretera de Carrascal; Tramo de Hinojosa del Cerro; Tramo de Aldehuela de Sepúlveda; Tramo de la Picota; Tramo de la Puerta de Duruelo; Tramo de Castrogodo; Tramo de Villar de Sobrepeña y Tramo de Duratón) únicamente permiten concluir lo siguiente: Que Sepúlveda y Duratón comunicadas por La Picota, se comunicarían con Clunia y Roa, al Norte; al Sur, con Segovia; al Oeste con Coca y AL ESTE, pasando por Termantia, Uxama, Numancia, enlazarían con la de Emérita-Cesaraugusta. No se me escapa, que todos los caminos son bidireccionales, pero tampoco ignoro lo que un mismo autorretrato iconográfico alusivo al paso del tiempo ( la figura de Cernunnos del Canecillo de Biota y la del cantero del modillón de Biota) y un Signum Magíster, con su carga de autógrafo póstumo, representan. Manuel Gila (Cascabelero/Malvís/Syr) |
Breves Argumentos gnoseológicos y/o epistemológicos
La doctrina cristológica de Juan Escoto Eriúgena contenida en el Periphyseon y en la División de la Naturaleza, no era una obra que se difundiera en la Cataluña del S. XII. También su De Praedestinatione, era desconocido en la Marca en esa época. Pese a que desde que desde en 759, tomada Carbona y liberada Septimania por Pepino, se consolidaran las fronteras entre el reino franco y el emirato cordobés y comenzara una época de asentamiento estable y permanente entre la Marca y la Galia (únicamente fracturada por la expedición carolingia hacia Zaragoza, liquidada en Roncesvalles) y pese a que en el s. XII hay una especie de renacimiento eriugeniano, a nivel homilético de Escoto, no existe una constancia documental de la llegada del Periphyseum, por lo que las referencias iconográficas homologables a las representaciones derivadas de su pensamiento y teoría teofánica, pienso que al igual que hiciera J. ALTURO PERUCHO ( “ La cultura latina medieval en Catalunya”, Barcelona 1991) ha de atribuirse a su unidad cultural que arrastra la riqueza del poso godo, conserva el sustrato mozárabe y carolingio, como una cultura compleja y rica resultante de influencias sirias, persas, griegas, romanas y norteafricanas pre-islámicas como proceso de un préstamo cultural donde lo hebraico, judeizante y cabalístico tienen muy parecida visión sobre el egreso/regreso. LOLA BADIA (“ Próleg Assaigs sobre Ramón Llull”, Empuries 1985), observa la ausencia de la cosmología eriugeniana en el panorama científico catalán del s. XII. “ Se puede decir con seguridad – y transcribo literalmente- que sin embargo ya hay rastros del De divisione nature en la Co
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